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jueves, 12 de noviembre de 2009

Algo más sobre "El Señor de los Anillos" / Some more on "The Lord of the Rings"



Otro personaje femenino del Señor de los Anillos que es bastante interesante es Éowyn. Muchas feministas la consideran el mejor personaje de la novela porque, según ellas, representa a la mujer inconforme que es capaz de vencer todos los obstáculos que se le presentan para demostrar que es igual o hasta mejor que los hombres. ¿Qué mejor prueba de ello que sus hazañas ante los muros de Minas Tirith, o su respuesta a la pregunta sobre aquello a lo que teme: “quedarme tras barrotes, hasta que la costumbre y la edad los acepten y toda oportunidad de lograr grandes hazañas haya desaparecido”?

Me parece extraño que las feministas tomen a Éowyn como su bandera porque ella demuestra que lo que anhela el feminismo no satisface el corazón de una mujer. La realidad de Éowyn es distinta a la que creen ver a través del lente de la ideología de género. La realidad es que Éowyn es una mujer que se encuentra perdida y que sin esperanza alguna. Está desesperada porque, a pesar de haber demostrado su valía en el campo de batalla y de haber realizado hazañas que nadie más había logrado, no halla la paz interior que esperaba encontrar en la guerra. Es una mujer que ha alcanzado el sueño del feminismo contemporáneo: demostrar que es mejor que los hombres. A pesar de ello, descubre que su corazón sigue inquieto. Creía que yendo a la guerra encontraría satisfacción a sus anhelos más profundos de libertad y lo único que encontró fue aquella jaula de la cual creía haber escapado. Por eso, mientras está en la casa de curación, insiste en que la dejen volver a la guerra para poder morir. La muerte le parece la única salida.

Es aquí en que se presenta otro personaje de gran trascendencia y de gran profundidad psicológica: Faramir. La historia de amor de Éowyn y Faramir le parece a muchos como una historia forzada y hasta cierto punto artificial. Muchas feministas la consideran como una salida patética a su personaje favorito. Parece que Tolkien los une solamente porque son dos personajes incomprendidos: una obligada a llevar una vida de princesa cuando lo que su corazón desea es la gloria en el campo de batalla; el otro forzado a la vida guerrera cuando su corazón reside en la poesía y la belleza. Sin embargo, esta historia es mucho más profunda de lo que aparenta.

Se trata de dos personajes cuyos corazones anhelan algo más pero que están buscando respuesta en el lugar equivocado: la guerra. Pero es precisamente ahí, donde, por una aparente coincidencia, se cruzan sus caminos (digo aparente porque en la mente de Tolkien no existen las coincidencias). En realidad, toda su vida, todas sus inquietudes, todos sus fracasos y todas sus decisiones son parte de un plan providencial para que se encuentren. Esa guerra, en la que ambos participan por las razones equivocadas y que no los hace felices, los lleva a descubrir su llamado y a encontrar, al fin, la paz que tanto deseaban.

En esta historia encontramos nuevamente el tema de la mujer como inspiración. Faramir ve en Éowyn una motivación para liberarse de las cadenas que él mismo se había impuesto al pretender ser como su hermano. Y con su liberación la libera a ella: “Entonces el corazón de Eowyn cambió, o al menos entendió al fin. Y de repente, pasó su invierno y el sol brilló sobre ella.

Ambos entienden que están llamados a algo más noble que la guerra y la destrucción. Al fin, aquél que había dicho: “No mato a hombre o bestia si no hay necesidad, y cuando la hay, lo hago sin placer alguno”, puede retirarse a Ithilien (una región de gran belleza natural) y construir un jardin donde “todas las cosas crecerán con alegría”. Y aquella que encontraba deleite en las canciones de matanzas y en la guerra encuentra al fin la tranquilidad convirtiéndose en curandera, protegiendo algo que antes despreciaba: la vida.


Another female character from “The Lord of the Rings” which is very interesting is Eowyn. Many feminists consider her to be the best character of the novel because she represents, according to them, the unsatisfied woman who overcomes all obstacles to prove that she is equal or better than men. What better proof of that than her great deeds before the walls of Minas Tirith, or her answer to the question about what she feared: “to stay behind bars, until use and old age accept them, and all chance of doing great deeds is gone beyond recall or desire”?

It seems strange to me that feminists use Eowyn as their banner because she actually proves that what they defend brings no satisfaction to a woman's heart. The reality of Eowyn is different than the one they see through the lens of gender ideology. The truth is that Eowyn is a lost and desperate woman. She has lost all hope because, despite proving her worth on the battlefield and despite doing great deeds that no one else had done, she cannot find the inner peace she thought she'd find in going to war. She's a woman who has fulfilled the dream of modern feminism: to prove that she is better than men. Despite that, she discovers that the unrest of her heart is still present. She thought that going to war would fulfill her deepest desire for freedom but the only thing she found was that cage from which she wanted to escape. Thats why, while still at the House of Healing she insisted on them letting her go back to war where she could die. Death seemed to her to be the only exit.

It's in this moment that another significant and psychologically profound character shows up: Faramir. The love story of Faramir and Eowyn seems to many to be forced in and, to a point, artificial. Many feminists consider it a pathetic exit for their favorite character. It seems to them that Tolkien unites these characters just because they are misunderstood: she was forced to a life of a princess when she desired the glory of war and he was forced into the life of a warrior when he desired poetry, peace and beauty. However, this story goes much deeper than it seems.

These two characters have a longing in their hearts for something more, but they are seeking the answer in the wrong place: war. But it is precisely there, where, by an apparent coincidence, that their paths meet (I say apparent coincidence because in Tolkien's mind there was no thing as coincidence). The truth is that their whole lives, all their uneasiness, all their failures and decisions are part of a providential plan for them to meet. That war, in which both took part for the wrong reasons and which had made them so unhappy leads them to discover their calling and to find, at last, the peace that they so much desired.

In this story we also find the theme of a woman as an inspiration for man. Faramir sees in Eowyn a motivation to free himself from the chains he had put on himself. With his liberation he frees her as well: "Then the heart of Eowyn changed, or else at last she understood it. And suddenly her winter passed, and the sun shone on her."

They understand at last that they are called to something more noble than war and destruction. Finally, he who had said: “I do not kill without necesity no man nor beast, and when necesary I don't do it with pleasure” can go to his beloved Ithilien (a land of woods and natural beauties) to grow a garden where “all things will grow with joy”. And she, who rejoiced in songs of slaying and in war found the calm she desired by becoming a healer, protecting that which she had despised before: life.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Las mujeres como inspiración en "El Señor de los Anillos" / Women as inspiration in "The Lord of the Rings"

Mucho se ha criticado a J.R.R. Tolkien por el rol tan insignificante que juegan las mujeres en su famosa trilogía del Señor de los Anillos. Esto podrá parecer cierto a primera vista. Sin embargo, una lectura más cuidadosa no sólo de la obra maestra de Tolkien, sino de su vasto trabajo sobre la historia de la Tierra Media nos demuestra lo contrario.

El problema radica en que actualmente, la visión de Tolkien sobre el papel de la mujer no es la políticamente correcta (aunque no tiene nada de discriminatoria) y, por lo mismo, en la versión cinematográfica de la trilogía logró prevalecer la visión reduccionista del feminismo contemporáneo. Ello lo observamos en las libertades creativas que se tomaron los escritores de la cinta para incluir una participación más activa de Arwen.

En los libros, Arwen sólo aparece en un par de páginas en las que se le ve en una actitud pasiva. Sin embargo, su influencia sobre los eventos que suceden a lo largo de la novela es de gran importancia. Es incluso mayor que la de muchos de los personajes masculinos más “activos”. Ella es esencial para que Aragorn deje el exilio y cumpla con su destino como heredero del trono de Gondor. Ella representa una inspiración, una motivación para que Aragorn siga adelante y se enfrente a todas las dificultades que se le presentarán. Es gracias a ella, pues, que Aragorn logra ser lo que está llamado a ser.


Esto cobra aún más fuerza cuando Tolkien vincula la historia de Aragorn y Arwen con la de Beren y Lúthien. El poema de Beren y Lúthien es la obra en torno a la cual gira toda la mitología desarrollada por Tolkien. Es un poema que nunca terminó aunque trabajó en él toda su vida. Narra la historia de un hombre, Beren, que se enamora de una princesa elfa, Lúthien. El padre de ella, el rey Thingol, se opone al matrimonio de los dos por lo que le pone una serie de pruebas imposibles de superar a Beren. Aquí también encontramos el tema de la mujer como inspiración para el hombre. Es por el amor de Lúthien que Beren se enfrenta a temibles enemigos y logra lo que ningún mortal (e incluso ningún inmortal) había logrado. Los personajes y situaciones del poema son un reflejo de la experiencia personal de Tolkien y su esposa, Edith. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que fue la inspiración de su esposa la que llevó a Tolkien a convertirse en el gran escritor en el que se convirtió.

En la película, en cambio, este sentido de Arwen como inspiración no aparece. El amor de Aragorn y Arwen se presenta mas bien como un amor imposible. Aragorn sabe que ella debe abandonar la Tierra Media así que prosigue su camino, lamentando el amor perdido, pero no viendo en ella el motivo para seguir peleando. ¿Quizá la visión de Tolkien es demasiado contracultural para el público hollywoodense?

Otro personaje feminino cuya función es inpirar a los demás es la reina Galadriel. En las repetidas ocasiones en que alguno de los personajes principales está a punto de rendirse, apremiado por el dolor o la oscuridad, les basta con recordar a Galadriel para recuperar sus fuerzas. Su sola sonrisa es suficiente para que Gimli, el enano, olvide todo el rencor que guardaba contra los elfos. Ella inspira no a través del amor, como Arwen inspira a Aragorn, sino a través de su nobleza y bondad. En ella encuentran la imagen de todo lo que es bueno y noble en el mundo.

El rol de inspiración, en el cual la mujer ennoblece al hombre no es de ninguna forma denigrante. Al contrario, la mujer al ennoblecer se ennoblece. Desgraciadamente, esta visión no es la que predomina en la actualidad y así, tanto hombres como mujeres nos denigramos unos a otros...



Many have criticized J.R.R. Tolkien for the insignificant role that women have in his famous Lord of the Rings trilogy. This might seem true at first sight. However, a careful reading not only of Tolkien's masterpiece but also of his vast body of work about the history of Middle Earth proves the opposite.

The true problem is that in our days, Tolkien's vision on the role of women is not politically correct (thought it is not discriminatory at all). For that reason, in the film version of the trilogy, the reductionist vision of contemporary feminists prevailed. We notice that in certain “creative freedoms” that the writers of the movie took in order to include a more “active” Arwen.

In the books, Arwen is only present in a few pages where she has a passive presence. Nonetheless, her influence over the events that take place during the whole novel is very important. It's even greater than that of many other male and more active characters. She is crutial in making Aragorn abandon exile and fulfilling his destiny as the heir of the throne of Gondor. She represents an inspiration, a motivation for Aragorn to go ahead and face the many difficulties that will stand in his way. It's thanks to her, that Aragorn becomes what he is called to be.

This idea becomes even stronger when Tolkien links Aragorn and Arwen's story with that of Beren and Lúthien. The Lay of Beren and Lúthien is the poem from which all of Tolkien's mythology was originated. It's a poem that he never finished though he worked on it his whole life. It tells of the story of Beren, a human, who falls in love with Lúthien, an elf princess. Her father, King Thingol opposes their marriage and in order to avoid it, sends Beren on a series of seemingly impossible tasks. Here we also find the theme of a woman being inspiration for a man. It's for Lúthien's love that Beren faces the most terrible enemies and achieves what no other mortal (or even any other immortal) had ever achieved. The characters and the story itself are an image of Tolkien's and his wife's personal experience. We can say, without any doubt, that Tolkien's wife, Edith, was the inspiration that made him the great writer he was to become.

In the movies, on the other hand, this sense of Arwen being an inspiration is lacking. Her love of Aragorn is shown more like an impossible love. Aragorn knows that she must leave Middle Earth with her people so he moves on mourning about her lost love, but not seeing her as the motive for which he is fighting. Could it be that Tolkien's view are to countercultural for a Hollywood audience?


Another female character whose role is to inspire others is Queen Galadriel. In the many occasions in which some of the main characters is about to surrender, defeated by pain, grief or darkness, it is her memory alone which restores their strength. Her smile was enough to make Gimli, the dwarf, forget all his resentment against the elves. She doesn't inspire through love, like Arwen inspires Aragorn, but through her nobility and kindness. In her they find an image of all that is good and noble in the world. She represents everything that is worth fighting for.

The role of inspiration, in which a woman ennobles a man is in no way degrading. Rather, woman is ennobled through ennobling others. Unfortunately, this vision is not the one that prevails these days where it seems that degrading one another is the rule...

miércoles, 7 de enero de 2009

Chesterton y la Verdad

Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa.
G.K. Chesterton

Gilbert Keith Chesterton es uno de esos autores a los que lees una vez y que te cautivan para siempre. Su estilo mordaz y su humor netamente inglés hacen que su lectura arranque carcajadas a los lectores. Yo me he convertido en un admirador de todo su trabajo, desde su poesía hasta sus escritos apologéticos, desde su novela fantástica (la cual admiraba otro maestro de la literatura: Jorge Luis Borges) hasta sus biografías. Ahora bien, leer a Chesterton implica un cierto “peligro”, como bien lo afirma Dale Ahlquist en el prólogo de la nueva edición de The Catholic Church and Conversion. Representa un “peligro” para aquellos que no piensan igual que él, ya que sus argumentos son tan convincentes, que al final muchos terminan sucumbiendo ante ellos. Existen muchas personas que se han convertido al catolicismo a raíz de leer a este magnífico autor.

¿Qué hace que Chesterton haya influido tanto sobre la forma de pensar de otros? ¿Qué hace que hoy, casi cien años después de su muerte, siga siendo tan válido como cuando vivía? Lo que lo hace atractivo es que está plenamente convencido de que habla con la Verdad. Habla con tanta seguridad porque todas sus afirmaciones están enraizadas en la Verdad. Chesterton sabe que lo que dice es cierto y, por lo tanto, se siente con toda la seguridad de decirlo. Por lo mismo, puede compartir esa Verdad con sus lectores en un lenguaje sencillo, lleno de ejemplos y comentarios hilarantes.

Ahora bien, Chesterton es el ejemplo perfecto de un tomista. No sólo por la extraordinaria biografía (considerada la mejor) del “Buey Mudo” que escribió, sino por su técnica argumentativa. La filosofía tomista (aristotélica) sostiene que los primeros principios, es decir, aquellas verdades que son el fundamento de toda la Filosofía, son conocidos (en forma intuitiva) por todos los seres humanos. Este conocimiento intuitivo de los primeros principios es lo que llamamos Sentido Común. Chesterton hace un uso tan intensivo del sentido común que era conocido, tanto por sus admiradores como por sus oponentes, como el “Apóstol del Sentido Común”. Toda su obra consiste en hacer visible lo evidente, en demostrarnos que todos poseemos los medios para llegar a la Verdad. A la misma Verdad a la que él llegó después de muchos años de búsqueda.

Sucede pues, que cuando empiezas a leer a Chesterton, te sucede lo siguiente: primero lo aceptas en forma condescendiente, como un autor humorista; después empiezas a descubrir poco a poco la cantidad de verdades que dice y, cuando menos te lo esperas, te encuentras intentando huir de la atracción tan fuerte que ejerce su obra sobre ti. Estas fases son las mismas que Chesterton señala como fases de la conversión al catolicismo. Son las mismas porque son las fases por las que pasamos todos los que hemos hallado al fin la Verdad.

Por eso Chesterton es un autor “peligroso”. Porque al leerlo corremos el “peligro” de llegar a la Verdad.